Skip to content

14 agosto 2015
tags:

Estoy hasta las trenzas,
por no decir otra cosa,
de tanta tragedia.

Al final de mis días,
escúchame bien,
esto es lo que quiero
que me quede:
una mañana de abril
sin adjetivos superfluos,
la bondad de la luna
en las noches victorianas
de invierno
y el regalo de un amor
de muchos años
que no se encuentra en los chinos
ni en Tiffany.

Lo siento por ti y por Shakespeare, Romeo.

Almudena Guzmán

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: