Skip to content

Por la tarde

14 noviembre 2014
tags:

De cualquier modo, no habría durado mucho. La experiencia
de los años me lo prueba. Pero qué bruscamente
vino a ponerle fin el Destino.
Fue breve esa hermosa vida.
Pero qué fuertes fueron los perfumes,
en qué prodigiosa cama nos tendimos
y a qué placeres entregamos nuestros cuerpos.

Un eco de esos días de placer,
un eco de esos días llegó hasta mí,
algo del ardor de nuestra juventud.
En mis manos volví a tomar una carta y la leí
una y otra vez hasta que murió la luz.

Y salí al balcón, melancólicamente,
para cambiar de pensamientos, mirando al menos
un poco de la ciudad amada,
un poco del movimiento de la calle y de las tiendas.

Konstantino Kavafis

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: