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Conversación con un amigo

4 junio 2014
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Se me ha quemado el pecho, como un horno
por el dolor de tus palabras
y también de las mías.
Hablamos del mundo, y desde el cielo
descendía su paz a nuestros ojos.
Hay momentos del hombre en que le duele
amar, pensar, mirar, sentirse vivo,
y se sabe en la tierra por azar
solo, inútilmente en ella.
Como si se tratase de algo ajeno
hablamos de nosotros
y nos vimos inciertos, unas sombras.

Con poca fe, con las creencias rotas
con un madero en la marea,
con toda la esperanza naufragando
porque no es la que llega a nuestra barca,
sólo la caridad nos redimía
del mal nuestro de ser.
Mirábamos la calle, rodeados
de luz, de tiempo, de palabras, de hombres.

Francisco Brines

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3 comentarios leave one →
  1. 5 junio 2014 8:13 am

    Donde se compra la fe?? Si alguien encuentra el lugar que me lo comunique por favor… Sin ella, la esperanza es mínima.
    Estupendas tús letras. Gracias.

    • Rocío Wittib permalink*
      11 junio 2014 9:58 pm

      Habrá que inventarla cada día, Olga, porque te advierto que en este blog está prohibido perder las esperanzas. 😉

      Gracias por tus comentarios!

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