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Dime

3 marzo 2021
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Dime si aún conservan algo
de cierto los poemas que escribimos
cuando todo lo que sabíamos del mundo
tenía que ver con el amor.

Rocío Acebal

Siempre tarde Tarde siempre

1 marzo 2021
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Ejercicio creativo de Ramiro Airola para el taller de Margarita Danza Aquí de Hermosillo, Sonora con versos versos míos

In Spain We Call It Soledad

28 febrero 2021
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Vivre sa vie

26 febrero 2021

Nana se pregunta lo que piensa y dice que se quiere morir, que está harta
y que le enerva estar enamorada porque siempre tiene que rogar
le dice a su novio que ya no lo ama pero que es alguien especial
eso mismo quería decirte yo, mi amor, ya no te amo, que lo sepas
es cierto que a veces se me olvida pero Nana me ha hecho recordarlo
y he decidido aprovechar este poema para dejarlo por escrito

Nana tiene veintidós años, mi amor, los mismos que yo tenía cuando te conocí
era joven, tenía muchas preguntas existenciales y la mirada perdida, igual que ella
a veces es responsable de sus actos otras se abandona a la espiral de la autodestrucción
igual que yo, igual que todas, inevitablemente nos dejamos arrastrar de una cosa a la otra

Nana trabaja en una tienda de discos pero quiere ser actriz y acaba prostituyéndose
llora en el cine, llora a Juana de Arco de Dreyer, llora en el fondo su pequeña tragedia
también tira besos y fuma, fuma en parís en blanco negro nouvelle vague y me arde
el deseo de volver a besar tu aliento de vinagre y humo, de lamer tu lengua de ajo
qué agrio es el olvido que has dejado en mi boca, mi amor, me escuecen los labios

dice Nana que huir es una tontería y que la vie, c’est la vie, pero la vida es decadencia
y en la decadencia vivimos sin comprender demasiado las cosas que ocurren, que vivimos
pero Godard nos hace sentir que esa decadencia es bella, mi amor, bien mirado todo es bello

Nana charla en un café parisino con Brice Parain, el filósofo que se interpreta a sí mismo
dicen que hablar es arriesgarse a mentir y mentir es de algún modo una forma de búsqueda
se refieren a la mentira sutil, no a la que pretende engañar o hacer daño como tus mentiras
tus infinitas, tiránicas, violentas, repugnantes, sádicas, crueles, sucias, retorcidas mentiras

luego ella pregunta si no debería ser el amor lo único verdadero, y Parain responde que sí
pero que haría falta que el amor fuese siempre verdadero, entonces Nana mira a cámara
Nana nos interpela con sus grandes ojos, nos obliga a preguntarnos a nosotras mismas
sobre el amor, sobre lo verdadero, el lenguaje, las palabras, el deseo y otra vez el amor

y al final Godard hace lo que deberíamos hacer todas cuando el deseo duele, mi amor
matarlo, es lo que hay que hacer, coger una pistola y dispararle, no pensarlo, disparar
hay que matar el deseo para poder seguir viviendo, mira mi pistola, mi amor, mírame
mira por última vez el amor en mis ojos, mira todo lo que hemos sido y ya no seremos
y muere, muere acribillado como Nana en el asfalto, muere porque ya no te amo
porque ya nadie te amará nunca con la verdad quemando dentro, mi amor

Rocío

Vivre sa vie (1962) Jean-Luc Godard
con Anna Karina, Sady Rebbot, André S. Labarthe

Nun hago

23 febrero 2021

“Nun hago – Dónde estás” es un proyecto fotográfico sobre la vida cotidiana de Pamplona que combina fotografías y sonidos captados entre 2016 y 2021.

 

Havia de passar

21 febrero 2021
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Otro poema de los dones

19 febrero 2021
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Gracias quiero dar al divino
laberinto de los efectos y de las causas
por la diversidad de las criaturas
que forman este singular universo,
por la razón, que no cesará de soñar
con un plano del laberinto,
por el rostro de Elena y la perseverancia de Ulises,
por el amor, que nos deja ver a los otros
como los ve la divinidad,
por el firme diamante y el agua suelta,
por el álgebra, palacio de precisos cristales,
por las místicas monedas de Ángel Silesio,
por Schopenhauer,
que acaso descifró el universo,
por el fulgor del fuego,
que ningún ser humano puede mirar sin un asombro antiguo,
por la caoba, el cedro y el sándalo,
por el pan y la sal,
por el misterio de la rosa,
que prodiga color y que no lo ve,
por ciertas vísperas y días de 1955,
por los duros troperos que en la llanura
arrean los animales y el alba,
por la mañana en Montevideo,
por el arte de la amistad,
por el último día de Sócrates,
por las palabras que en un crepúsculo se dijeron
de una cruz a otra cruz,
por aquel sueño del Islam que abarcó
mil noches y una noche,
por aquel otro sueño del infierno,
de la torre del fuego que purifica
y de las esferas gloriosas,
por Swedenborg,
que conversaba con los ángeles en las calles de Londres,
por los ríos secretos e inmemoriales
que convergen en mí,
por el idioma que, hace siglos, hablé en Nortumbria,
por la espada y el arpa de los sajones,
por el mar, que es un desierto resplandeciente
y una cifra de cosas que no sabemos,
por la música verbal de Inglaterra,
por la música verbal de Alemania,
por el oro, que relumbra en los versos,
por el épico invierno,
por el nombre de un libro que no he leído: Gesta Dei per Francos,
por Verlaine, inocente como los pájaros,
por el prisma de cristal y la pesa de bronce,
por las rayas del tigre,
por las altas torres de San Francisco y de la isla de Manhattan,
por la mañana en Texas,
por aquel sevillano que redactó la Epístola Moral
y cuyo nombre, como él hubiera preferido, ignoramos,
por Séneca y Lucano, de Córdoba,
que antes del español escribieron
toda la literatura española,
por el geométrico y bizarro ajedrez
por la tortuga de Zenón y el mapa de Royce,
por el olor medicinal de los eucaliptos,
por el lenguaje, que puede simular la sabiduría,
por el olvido, que anula o modifica el pasado,
por la costumbre,
que nos repite y nos confirma como un espejo,
por la mañana, que nos depara la ilusión de un principio,
por la noche, su tiniebla y su astronomía,
por el valor y la felicidad de los otros,
por la patria, sentida in los jazmines
o en una vieja espada,
por Whitman y Francisco de Asís, que ya escribieron el poema,
por el hecho de que el poema es inagotable
y se confunde con la suma de las criaturas
y no llegará jamás al último verso
y varía según los hombres,
por Frances Haslam, que pidió perdón a sus hijos
por morir tan despacio,
por los minutos que preceden al sueño,
por el sueño y la muerte,
esos dos tesoros ocultos,
por los íntimos dones que no enumero,
por la música, misteriosa forma del tiempo.

Jorge Luis Borges

Oración

16 febrero 2021
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Qué duro es, Padre mío, escribir del lado de los vientos,
tan presto como estoy a maldecir y ronco para el canto.
Cómo hablar del amor, de las colinas blandas de tu Reino,
si habito como un gato en una estaca rodeado por las aguas.
……………..Cómo decirle pelo al pelo
……………………………diente al diente
………………………………rabo al rabo
………………………………….y no nombrar la rata.

Antonio Cisneros

Júlia

14 febrero 2021
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Las caras

13 febrero 2021
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Las caras de los hombres que en mi vida he encontrado
me persiguen y viven adentro de mi espíritu.
Las caras de los hombres que he encontrado en mi vida
me miran y me abruman.
Podría dibujarlas pero nunca me atrevo.
Algunas tienen cuerpos y llevan en las manos
anillos y collares, flores de terciopelo,
algunas son mansiones, son jardines, son ríos,
algunas son un viaje, una playa, un desierto.
Algunas son de mármol, algunas son fenicias,
algunas son romanas, griegas y perniciosas
con los rasgos borrados.
Algunas tienen penas, muchas penas algunas,
y largas cabelleras que lloran en el viento.
Algunas son horribles, casi siempre me advierten
que un peligro me acecha.
Algunas tienen horas marcadas en los ojos
y son como clepsidras,
me despiertan de noche.
Algunas me quisieron
y movieron los labios para decir mi nombre.
Algunas no entendieron nunca lo que les dije
ni supieron por qué las miré largamente.
Algunas son anónimas
llevan frutas y fuentes, manos de terracota,
como las estaciones.
Algunas se arrodillan, buscan algo en la tierra.
Algunas como pájaros siempre estiran el cuello.
Algunas se inclinaron
y escribieron sus nombres sobre mi corazón
sin que yo lo advirtiera.
Algunas fueron mías, algunas se alejaron
y perdieron su sexo, su virtud y su candor;
fueron como la imagen
del infierno en el mundo
que tratamos, en vano, de olvidar.
Algunas fueron deidades
que no olvidaré nunca.

Silvina Ocampo

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